como luce verdadero arrepentimiento

¿Como luce una verdadera convicción de pecado? (un «checklist»)

La demanda del evangelio para cualquier persona que quiere salvarse es «arrepentirse y creer». Juan el Bautista preparó al pueblo de Israel antes de la aparición de Jesús con estas palabras, y luego que Juan el Bautista fue puesto en la cárcel, Jesús proclamó las mismas palabras durante todo su ministerio terrenal:

Marcos 1:15 – «y diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos y creed en el evangelio.»

Arrepentimiento y fe son por lo tanto inseparables. Mucha gente dice tener fe en Jesús pero si no hay verdadero arrepentimiento de pecados es solo una fe mental, una fe de concepto, y obviamente una fe falsa que no salva. Jesús dijo que el Espíritu Santo tendría como función convencer a los pecadores de pecado, de justicia y de juicio. Nosotros podemos predicar a alguien el evangelio (externamente) pero solo el Espíritu Santo con su llamamiento interno puede hacer la obra de conversión.

Juan 16:8 – «Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.»

En el proceso de evangelizar a alguien a veces podemos formarnos un falso concepto de que están «creyendo en el evangelio», cuando la persona está muy lejos de eso. A veces es positivismo de nuestra parte de querer ver un brote verde donde no lo hay; otras veces es ingenuidad. ¿Cómo se ve un arrepentimiento sincero? ¿Cómo se ve una convicción de pecado hecha por el Espíritu Santo en una persona?

El bautista reformado Benjamin Beddome, en su libro Una Exposición Bíblica del Catecismo Bautista, nos auxilia haciendo algunas preguntas bíblicas para indagar si una persona está verdaderamente arrepentida o al menos va por ese camino:

¿Están convencidos de su miseria todos los que son llamados eficazmente?
Sí. «¡Ay de mí! Porque perdido estoy» (Isaías 6:5).

¿[Están convencidos] de la equidad de los juicios de Dios?
Sí. «Tuya es la justicia, Oh Señor» (Daniel 9:7).

¿[Están convencidos] de su impotencia en sí mismos?
Sí. «Porque nadie puede estar delante de ti a causa de esto» (Esdras 9:15).

¿Producirá horror esta convicción?
Sí. El carcelero vino temblando (Hechos 16:29).

¿[Producirá] vergüenza [esta convicción]?
Sí. «Acostémonos en nuestra vergüenza» (Jeremías 3:25).

¿[Producirá] silencio humilde [esta convicción]?
Sí. «Que ponga su boca en el polvo» (Lamentaciones 3:29).

¿Y [producirá] sincera indagación [esta convicción]?
Sí. «Señor, ¿qué quieres que yo haga?» (Hechos 9:6).

A continuación presentamos un «checklist» que podría servirnos para saber si la persona a quien le predicamos va por buen camino de arrepentimiento. Haz un tilde en la casilla si cumple la condición. Esto es útil también para indagar a personas nuevas que vienen a los cultos de la iglesia y podemos preguntarle algunas cosas luego del mensaje de «¿qué le pareció?» para saber si van por este camino de arrepentimiento.

Este checklist te servirá para identificar potenciales creyentes en Cristo, pero también te servirá para identificar aquellas personas a quienes quizás les predicaste el evangelio cien veces o que han recibido decenas de mensajes, pero no hay un cambio, con lo cual puedes «sacudir el polvo de tus pies» (Lucas 9:5) y no seguir perdiendo el tiempo y pasar a evangelizar a otras personas que también requieren atención.

Señales de Arrepentimiento Genuino







Use este checklist como guía para discernir señales de obra genuina del Espíritu Santo.

Recordemos que solo el Espíritu Santo puede producir verdadera convicción de pecado y arrepentimiento genuino. Nuestra responsabilidad es proclamar fielmente el evangelio y discernir sabiamente las señales de su obra. No debemos ser ingenuos creyendo que todos los que dicen creer realmente están arrepentidos, pero tampoco debemos ser tan escépticos que desanimemos a quienes el Espíritu está obrando genuinamente.

Lucas 9:5 – «Y en cualquier ciudad donde entren y no los reciban, al salir de ella, sacudan el polvo de sus pies en testimonio contra ellos.»

Que el Señor nos dé sabiduría para identificar la obra genuina de su Espíritu en los corazones y la valentía para proclamar fielmente el llamado al arrepentimiento y la fe en Cristo.

Pastor Alejandro Riff